UNA DE ARENA Y OTRA DE CAL SOBRE LOS PARQUES
El ayuntamiento de Barcelona va a lavar la cara a diez de sus escasos parques.
Se rehabilitarán los sistemas de riego, luz, mobiliario urbano y se mejorará la vegetación.
Y la verdad es que hacía falta.
Barcelona es una ciudad a la que se alaba su urbanismo, pero cuya planificación y el crecimiento caótico la privaron de espacios para parques. Con la excusa de estar rodeada de montañas y bosques, la ciudad, vista desde el aire, es un contínuo de hormigón con pequeños espacios verdes y sólo un gran parque propiamente dicho: Ciudadela. Todo lo demás, cabezos y montañas reutilizadas como parques.
A los parques existentes les faltaba un poco de atención. Muchos están mal iluminados (como el resto de la ciudad) y son refugio para grupos de todo tipo.
Y la mala noticia es que el ayuntamiento está pensando, como se rumoreaba, cobrar entrada al Parque Güell para evitar la saturación de turistas por las calles adyacentes. Además va a limitar o eliminar los picnics que se hacen en la zona alta, en el área habilitada para ello.


Se rehabilitarán los sistemas de riego, luz, mobiliario urbano y se mejorará la vegetación.
Y la verdad es que hacía falta.
Barcelona es una ciudad a la que se alaba su urbanismo, pero cuya planificación y el crecimiento caótico la privaron de espacios para parques. Con la excusa de estar rodeada de montañas y bosques, la ciudad, vista desde el aire, es un contínuo de hormigón con pequeños espacios verdes y sólo un gran parque propiamente dicho: Ciudadela. Todo lo demás, cabezos y montañas reutilizadas como parques.
A los parques existentes les faltaba un poco de atención. Muchos están mal iluminados (como el resto de la ciudad) y son refugio para grupos de todo tipo.
Y la mala noticia es que el ayuntamiento está pensando, como se rumoreaba, cobrar entrada al Parque Güell para evitar la saturación de turistas por las calles adyacentes. Además va a limitar o eliminar los picnics que se hacen en la zona alta, en el área habilitada para ello.



